El periodista Sergio Sarmiento y el caricaturista Paco Calderón realizaron comentarios sobre la apariencia física de María de Lourdes Ríos Ramírez, candidata a jueza penal en Chihuahua, desatando críticas por su contenido misógino. En su cuenta de X (antes Twitter), Sarmiento publicó una imagen de Ríos Ramírez posando en un vestido negro y mostrando sus piernas, acompañada del texto: “Por si no sabe usted por quién votar en las elecciones para el Poder Judicial”.
Posteriormente, el caricaturista Paco Calderón retomó la publicación y agregó: “Bueno, tiene atributos más notables que las otras tres que todos conocemos”, en referencia a las ministras de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) Loretta Ortiz, Yasmín Esquivel y Lenia Batres, quienes competirán en las elecciones judiciales del próximo 1 de junio para repetir en sus cargos.
Estos comentarios han sido señalados como misóginos por reducir la participación de una mujer en un proceso electoral a su apariencia física, en lugar de sus méritos profesionales. Es decir, se refuerza el discurso de que una mujer se mide más por su físico, en lugar de su capacidad profesional. Ante esto, grupos y usuarios en redes sociales criticaron el enfoque sexista de ambos comunicadores, subrayando que este tipo de discurso deslegitima la participación femenina en el ámbito público.
¿Quién es María de Lourdes Ríos Ramírez?
María de Lourdes Ríos Ramírez es abogada en Derecho Penal y candidata a jueza penal en el Distrito Judicial de Morelos, Chihuahua, como parte de las elecciones del Poder Judicial 2025. Egresada de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), cuenta con experiencia en litigación, amparo y justicia restaurativa. Ha sido docente en universidades privadas y asesora legislativa en el Congreso del Estado. Además, participó en el Proyecto Inocente, una iniciativa que busca exonerar a personas sentenciadas injustamente.
El 30 de marzo, primer día oficial de campaña, Ríos Ramírez publicó una fotografía en redes sociales para promover su candidatura. La imagen fue ampliamente compartida y generó reacciones divididas, desde comentarios positivos hasta críticas sobre su estrategia de comunicación. Sin embargo, los comentarios de Sarmiento y Calderón fueron señalados como un ejemplo de cómo la participación de las mujeres en la política y el sistema judicial sigue enfrentando prejuicios de género.